Centros y organizaciones educativas deben atender diversidad de niveles, producir materiales y gestionar un volumen creciente de consultas y tareas. La IA puede ampliar capacidad, pero exige fuentes fiables, límites y criterios de uso claros.
- Tiempo docente dedicado a preparación y tareas repetitivas.
- Dificultad para ofrecer práctica y apoyo adaptados.
- Información académica y administrativa dispersa.
- Riesgos de privacidad, sesgo, dependencia y autoría.
- Baja adopción cuando la formación es genérica.