La operación aseguradora combina documentación no estructurada, múltiples intervinientes y decisiones con impacto económico y personal. Los retrasos y costes aparecen cuando el expediente está fragmentado y cada caso exige recopilar, comprobar y transcribir información.
- Alta carga documental en siniestros y suscripción.
- Fraude, anomalías y casos complejos difíciles de priorizar.
- Tiempos de resolución y comunicaciones inconsistentes.
- Conocimiento repartido entre pólizas, normas y expertos.
- Necesidad de justificar recomendaciones y mantener supervisión.