Retail debe coordinar miles de decisiones sobre surtido, precio, promoción, stock, canal y servicio. Los datos suelen estar repartidos y la reacción llega después de una rotura, un exceso o una campaña poco eficaz.
- Demanda volátil y previsiones poco granulares.
- Roturas, sobrestock, merma y capital inmovilizado.
- Promociones sin lectura clara de su efecto incremental.
- Experiencias inconexas entre tienda, ecommerce y atención.
- Producción de fichas y comunicaciones lenta o inconsistente.