Las telecomunicaciones generan grandes volúmenes de eventos, alarmas, llamadas y órdenes de trabajo. Sin contexto compartido, los equipos atienden ruido, investigan manualmente y reaccionan cuando la degradación ya afecta al cliente.
- Demasiadas alarmas y difícil análisis de causa.
- Incidencias y degradación detectadas o priorizadas tarde.
- Operaciones de campo y soporte poco conectados.
- Churn y reclamaciones abordados después de la señal.
- Documentación y conocimiento técnico dispersos.